Nuestra historia

Hola, somos Tessa Cook y Saasha Celestial-One, cofundadoras de OLIO. Esta es la historia de cómo OLIO creció de una simple idea a ser una realidad en el mercado salvando cientos de alimentos cada semana.

LA HISTORIA DE TESSA

Crecí en la granja lechera de mis padres en North Yorkshire, Inglaterra. Fue una niñez increíble pero un tema siempre fue constante: el trabajo tenía que hacerse. Alimentar vacas, limpiar, arrear al ganado; era una actividad implacable que duraba hasta la tarde todos los días del año. Como resultado de esto, aprendí desde temprana edad el arduo trabajo que implica producir los alimentos que consumimos. Así que crecí con la firme convicción de que la comida está para comerse, no para tirarse.

Tessa Cook - OLIO

Tessa Cook, cofundadora de OLIO

El momento en el que ‘se me prendió el foco’ fue el 17 de diciembre de 2014, lo recuerdo bien. Estaba empacando en nuestro departamento en Suiza, preparándonos para regresar a Inglaterra. A pesar de nuestro mejor esfuerzo por comernos todo en el refrigerador, aún nos quedaban 6 camotes, una coliflor entera y algunos botes de yogurt. Los de la mudanza me dijeron que toda la comida tenía que tirarse a la basura, pero eso era algo que no podía hacer. Así que –a pesar de su frustración por todo lo que nos faltaba empacar– tomé a mi bebé recién nacido, a mi hijo pequeño y toda la comida, y salí decidida a encontrar a alguien con quién compartirla. Desafortunadamente, la señora a quien yo pensaba darle los alimentos no estaba en su lugar habitual afuera del supermercado; me sentía bastante molesta. Pensé en tocar la puerta a mis vecinos para preguntarles si lo querrían, pero el problema es que no sabía si estarían en casa e, incluso si estuvieran, no los conocía tanto y hubiera sido un poco incómodo si no hubieran querido lo que les estaba ofreciendo. Al sentirme vencida, pensé: –“Esto es una locura… la comida está deliciosa. ¿Cómo no existe una App donde pueda compartirla con alguien cerca de mí que sí la quiera?”– Y así nació la idea de OLIO…

Le conté mi idea de crear una App para compartir comida a algunos amigos y familiares; todos pensaron que estaba loca. Pero en febrero de 2015, cuando le conté a Saasha, ¡sus ojos inmediatamente se abrieron y supimos en ese momento que teníamos que trabajar juntas para hacer realidad esta App!

LA HISTORIA DE SAASHA

Soy hija de emprendedores hippies de Iowa (de ahí el origen de mi nombre, Celestial-One –¡inventado por mis padres, obviamente!–) y crecí en una familia grande, relativamente pobre. Pasé mucho tiempo de mi infancia acompañando a mi madre en varias misiones rescatando cosas que otras personas habían desechado –madera de casas embargadas, plantas que el invernadero desechaba, latas de refresco de aluminio tiradas a la orilla de la playa (con valor de 5¢ cada una).

Saasha Celestial-One - OLIO

Saasha Celestial-One, cofundadora de OLIO

Al rescatar y revender todas estas cosas, no solo llevé dinero a mi bolsillo, sino que literalmente aprendí que la basura de una persona es el tesoro de otra. De niña, lancé más de una docena de micro negocios informales y siempre soñaba con empezar mi propio negocio un día, específicamente en el rubro de los alimentos –una de mis pasiones.

Tessa y yo nos conocimos en el 2002 y desde entonces hemos sido amigas muy cercanas. Cuando me platicó su idea sobre una App para compartir comida, inmediatamente supe que era una idea grandiosa y que quería participar en hacerla realidad. ¡En tan solo una hora ya le habíamos decidido el nombre y creado un plan! Nunca nadie ha dicho que no soñamos en grande o que nos movemos lento. ☺

DE LA IDEA A LA REALIDAD

Constituimos la compañía el 9 de febrero de 2015 y decidimos que teníamos un año para hacer la App realidad. Si no funcionaba, conseguiríamos de nuevo empleos tradicionales. Lo primero que hicimos fue sentarnos a investigar qué tan grande era el problema del desperdicio de comida; lo que descubrimos nos dejó realmente sorprendidas y aterradas.

“Una tercera parte de los alimentos que producimos mundialmente se tira a la basura y, en el Reino Unido, los hogares son responsables de más de la mitad de todo el desperdicio de comida. Una familia promedio desperdicia alrededor de £700 en comida cada año. Esa cifra asciende a £12.5 mil millones… ¡£12.5 mil millones que van directamente al basurero!”

Que exista documentación sobre el problema no quiere decir que a la gente le importe. Así que hicimos un poco de investigación de mercado a través de una encuesta en SurveyMonkey y a través de esto nos dimos cuenta que 1 de 3 personas sufre “dolor físico” cuando tiran comida a la basura. Esto es mucha gente que, casi todos los días, tiene que tirar la comida por que no hay otra alternativa … ¡no ha habido ninguna innovación desde el bote de basura! ¡Qué locura!

Pero el que sea un gran problema y que la gente odie tirar la comida, no quiere decir que darán el siguiente paso, que es compartirla. Era comprensible que dudáramos sobre invertir nuestros ahorros de vida para desarrollar una app que la gente no usaría, por lo que necesitábamos una forma rápida y económica de probar nuestra idea sobre compartir comida. ¡Lo que hicimos fue establecer una ligeramente  rara ‘prueba de concepto’ usando Whatsapp! Invitamos a 12 personas que dijeron sufrir al tirar comida en buen estado a la basura a formar parte de nuestra investigación de mercado, y los metimos a un grupo cerrado de WhatsApp.

Todos vivían cerca. Durante dos semanas, les pedimos que agregaran al chat la comida que no consumirían y así veríamos si comenzaban a compartirla. Esperamos con gran expectativa lo que nos pareció una eternidad hasta que alguien por fin agregó un artículo –¡media bolsa de cebollas! Saltamos de alegría y vimos con emoción cómo se fueron compartiendo más artículos durante esas dos semanas. Una vez terminada la prueba, nos reunimos en persona con todos los que formaron parte de ella y les pedimos su retroalimentación. Las conclusiones fueron unánimes… “Es impresionante”, “Tienen que desarrollarla» y, tal vez lo mas importante… “!Solo tiene que ser un poco mejor que un grupo de Whatsapp!»

Entonces, con el apoyo de nuestro primer inversionista, Simpleweb, una agencia de desarrollo, construimos la versión MVP (producto mínimo viable, por sus siglas en inglés) de la App. Tras trabajar como locas, exactamente cinco meses después de haber formado la compañía (¡éramos mamás en una misión sin tener tiempo libre qué perder!), lanzamos la App en la App Store el 9 de julio de 2015, rápidamente seguida de la versión para Google Play tres semanas después. La primera versión de la app era extremadamente básica y sólo podía usarse en cinco códigos postales en el norte de Londres. Pero eso no importó, ¡el proyecto estaba vivo y nosotras listas para que la comida empezara a ser compartida en todo el mundo!